El Niño Prematuro

El recién nacido prematuro es aquel que nace antes de la semana 37 de gestación. Constituye un verdadero reto al equipo de salud y a los padres, debido a todo el proceso que involucra.

 El nacimiento prematuro es la primera causa de muerte neonatal y la primer causa de discapacidades (OMS, 2014). Es responsable aproximadamente de 50 a 70% de la mortalidad neonatal y de 25 a 30% de la mortalidad infantil.  Sin embargo, hoy en día a pesar de que nacen muchos niños prematuros en el mundo (6-10% de nacimientos), la tasa de supervivencia ha aumentado, debido a la alta atención del equipo de salud, y buenos cuidados que hace que muchos bebés puedan sobrevivir esta etapa.

¿Qué lo causa? Hay muchos factores que pueden desencadenar que se produzca nacimiento de un bebé  prematuro, entre los cuales podemos encontrar:

  • Enfermedades maternas: Diabetes, hipertensión, entre otras.
  • Causas obstétricas y ginecológicas: multiparidad, alteraciones cervicales y uterinas, desprendimiento de placenta, corioamnionitis.
  • Consumo de sustancias como tabaco, alcohol, drogas.
  • Edad materna, hay más probabilidad de tener un niño prematuro si es menor de 16 años o mayor de 40.
  • Causas fetales: gemelaridad (20%), malformaciones congénitas, entre otros.
  • Infección de vías urinarias.
  • Peso inadecuado (bajo o alto) antes del embarazo.

¿Qué características tiene un niño prematuro?                       

Bien, los niños prematuros tienen características muy distintas a los niños que nacen en una adecuada edad gestacional, vamos a mencionar algunas.

  • Son niños que pesan menos de 2.500 gr.
  • Son bastante pequeños, miden menos de 40 cms.
  • Su piel es muy fina y delicada, se torna brillante, incluso en algunos pueden verse estructuras como vasos sanguíneos. Su piel luce rojiza al principio, posteriormente se torna amarilla, ya que muchos desarrollan ictericia.
  • Su cabeza es un poco más grande en relación a su cuerpo.
  • Su llanto es muy débil.
  • No es capaz de succionar.
  • Tiene poca masa muscular.
  • Sus genitales están poco desarrollados.
  • No presenta pliegues en sus manos y pies.

Algunas complicaciones que pueden presentarse:

En los niños prematuros  la tasa de morbilidad  es más alta, siendo hasta siete veces mayor que en los recién nacidos a término, está relacionada con el riesgo de hipoglicemia, hipotermia, dificultad respiratoria, dificultades en la alimentación, infecciones e ictericia.

Hipotermia: Se define como la temperatura corporal por debajo de los 36,5 grados centígrados. El niño  prematuro tiene un mayor riesgo de padecerla  debido a su barrera epidérmica inmadura, por lo que se debe mantener una vigilancia constante de su temperatura corporal sobre todo en las primeras 24 horas de vida. Recordemos que son mucho más sensibles a los cambios de temperatura, su cuerpo no es capaz de regularla debido a inmadurez en sus estructuras. Después del nacimiento, los niños prematuros deben ser colocados en un ambiente térmico que se logra en una incubadora, que le dará el calor adecuado según su edad gestacional. Una incubadora pretende imitar al vientre materno. En el caso de que ya exista  hipotermia,  el personal o equipo de salud son los encargados de aplicar las técnicas más adecuadas que garanticen su bienestar.

Hipoglicemia:  La hipoglucemia es una concentración sérica de glucosa < 40 mg/dL  en recién nacidos a término o < 30 mg/dL en recién nacidos  pretérmino. Las alteraciones en los niveles de glucosa es un  trastorno que se presenta muy comúnmente en los niños prematuros, debido  a un desequilibrio entre los niveles de aporte de glucosa y su utilización por los diferentes órganos. La  ingesta limitada por inmadurez gastrointestinal y dificultades en la succión también contribuye al riesgo de hipoglicemia. El riesgo es mayor si la madre padece diabetes. Entre los signos que encontramos en los niños que tienen hipoglicemia encontramos:

  • Hipotermia
  • Convulsiones
  • Irritabilidad
  • Vómitos
  • Letargia (consiste en una pérdida completa, y temporal, de la sensibilidad y del movimiento).
  • Temblores
  • Apnea (se define como pausas respiratorias mayores a 20 segundos y pueden estar asociadas a bradicardia (< 80 latidos/min), cianosis.

En los niños prematuros el equipo de salud mantendrá vigilancia de la glucosa, la cual se realizará cada 6 horas las primeras 24 horas de vida. Otro aspecto muy importante es la alimentación, por lo que la lactancia debe iniciarse en los 90 minutos posterior al parto si las condiciones físicas del niño prematuro lo permiten, en caso contrario debido a pobre succión se puede alimentar a través de una sonda nasogástrica, cada dos o tres horas. Los bebés que no pueden ser alimentados por extremo bajo peso y edad gestacional baja se les proporcionan nutrición parenteral.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *