Afecciones Digestivas

Las manifestaciones digestivas en los niños recién nacidos son una causa muy frecuente de consultas, son considerados por los padres como preocupantes, debido a la sintomatología que el bebé presenta.  Las causas pueden ser orgánicas o funcionales. 

En el 10% de los casos, no se identifica una causa orgánica, siendo las funcionales las más frecuentes. Los trastornos funcionales son una serie de síntomas digestivos que no pueden ser explicados por alguna alteración estructural, metabólica o bioquímica.

 Estas enfermedades tienen un componente fisiológico y cultural que aumenta la percepción de los síntomas y esto altera la calidad de vida de los padres y de los niños afectados.

Muchas veces son todo un reto para el personal de salud, porque el enfoque diagnóstico se torna difícil al igual que su tratamiento. Pueden generar sentimientos de frustración en los padres al no disponer de un remedio definitivo para paliar los síntomas.Todo esto conlleva a pruebas complementarias innecesarias que muchas veces tienen efectos adversos. En éste grupo de enfermedades tenemos:

  •  Cólicos del Lactante.
  • Regurgitación, vómitos..

CÓLICOS DEL LACTANTE

Es un problema bastante cotidiano en las consultas de pediatría. No hay ningún síntoma o signo que pueda ser considerado patológicos en los lactantes, ya que los signos clásicos se presentan como expresión de dolor, flexión de extremidades inferiores, enrojecimiento cutáneo, gases. La diferencia está dada por la intensidad y recurrencia en el tiempo. El bebé llora sin ningún motivo aparente.

Suele aparecer en los primeros quince días posterior al nacimiento. Las causas pudieran deberse a su sistema digestivo que aún es inmaduro, que provoca dificultad para evacuar los gases, generando un malestar intenso. No hay una causa exacta de los cólicos en los lactantes pero hay posibles teorías que vale la pena mencionar.

Hay investigaciones  donde existe una relación  del riesgo aumentado de cólicos en bebés con determinados factores psicosociales de la familia, ansiedad materna, el hábito de fumar o la ausencia del padre en el hogar.

Otra posible causa es atribuida al papel etiológico de la proteína de la vaca. Los cólicos se producen independientemente del tipo de lactancia, sea artificial o materna y por otro lado, no se ha aclarado si existe una alteración de la función intestinal en el niño con cólicos.

El pediatra debe valorar los síntomas en el recién nacido y descartar alguna causa orgánica.

 Los cólicos son pasajeros, y suele desaparecer en algunas semanas.

 Se recomienda a los padres mantener la calma. Colocar al bebé en una posición que le resulte cómoda, proporcionar un ambiente tranquilo, algunos masajes en la zona del ombligo en sentido de las agujas del reloj puede ayudar, algunas palmaditas en la espalda son de gran utilidad. Todo esto ayudará a que se sienta mejor. 

REGURGITACIÓN, VÓMITOS

La regurgitación se refiere al retorno involuntario de contenido gástrico hacia la boca. Es muy frecuente en los recién nacidos, es considerada como parte de un proceso de maduración normal y no como una patología. Su diferencia del vómito principalmente radica en que en éste hay una expulsión forzada del contenido gástrico mediada por reflejos centrales.

Ahora bien, es necesario diferenciar cuando el reflujo es normal de cuando es patológico que es lo que se denomina como reflujo gastroesofágico.

Las regurgitaciones normales no tienen ninguna repercusión en el aumento del peso, no produce molestias, no le da tos, el bebé está de buen humor después que regurgita.

La regurgitación no se considera importante o preocupante si no tiene algún otro signo asociado, como por ejemplo el dolor. Si el bebé está siempre muy irritable, no quiere alimentarse, o no tiene una buena ganancia de peso es necesario consultar al pediatra para valoración.

Algunas recomendaciones para tomar en consideración serían:

  • Alimentar al bebé a libre demanda, de manera tranquila y sin pausas, hacer lo posible para que no se llene de aire.
  •  Después de cada toma, con movimientos suaves y en posición vertical sacar el aire atrapado. Mantenerlo por un rato en ésta posición.
  •  Evitar movimientos fuertes o bruscos después que ha comido, evitar los juegos.

 

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